2 de mayo – Día de Lucha contra el Bullying o Acoso Escolar

2 de mayo - Día de Lucha contra el Bullying o Acoso Escolar

Hay un 50% más de casos en Argentina y la mitad se da en las redes sociales
Un enemigo silencioso que se nutre de tres venenos: soledad, tristeza y miedo. El 2 de mayo se conmemora en Argentina el Día de Lucha contra el Bullying o Acoso Escolar. Se trata de una campaña que busca visibilizar y crear conciencia sobre esta problemática que afecta a millones de niños, niñas y adolescentes en todo el mundo. Hoy, está en el calendario de cada escuela de todo el planeta.

Dos de cada cuatro casos de maltrato escolar se manifiestan a través de plataformas digitales y en 2021 se registraron más de 6.000 denuncias por ciberacoso infantil en Argentina, lo que ubica al país en el segundo lugar de América Latina con más delitos de este tipo, según un estudio del Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos, que funciona en el marco de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). Los datos del informe publicado a propósito del “Día internacional contra la Violencia y el Acoso en la Escuela, incluido el Ciberacoso”, que se conmemora a nivel mundial el primer jueves de noviembre de cada año, muestran que los hechos de violencia en línea se incrementaron casi un 50% durante la pandemia. De estos datos se desprende que Argentina ocupa el segundo lugar de América Latina, sólo por detrás de México, y luego se ubican Honduras, Costa Rica y Chile. En tanto, Brasil ocupa el sexto puesto, Perú el séptimo y Uruguay el octavo lugar. “El bullying es una conducta violenta entre pares en edad escolar en cualquier ámbito en el que los chicos tengan que convivir cotidianamente que busca humillar, descalificar, exponer al ridículo, inferiorizar a un niño, niña o adolescente que no tiene los recursos o no puede poner en práctica sus propios recursos para defenderse. Esto se hace ante la mirada de espectadores y la ausencia de adultos que deberían estar disponibles para frenar este tipo de conductas”, describe María Zysman, licenciada en psicopedagogía y directora de Libres de Bullying, en diálogo con Clarín. “Creo que los casos crecen en función de lo que se les presenta a los chicos como modelo de éxito, en la medida de que están muy conectados pero solos. También, porque a los padres y docentes les cuesta intervenir y las redes sociales hacen estragos en sentido de la multiplicación de humillaciones y viralización de contenidos”, analiza Zysman ante la pregunta de Clarín. A su vez, el Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos, que funciona en el marco de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), estableció en un informe que en América Latina dos de cada cuatro casos de maltrato escolar se manifiestan a través de plataformas digitales. A esta dinámica se la conoce como ciberbullying o acoso en las redes. En este contexto, desde el Observatorio de Derechos de Niñas, Niñas y Adolescentes de la Defensoría del Pueblo bonaerense se realizó una guía con el objetivo de brindar herramientas básicas que sirvan a madres, padres e integrantes de comunidades educativas para la prevención y el abordaje del bullying. “Durante la pandemia, muchas de las situaciones se volcaron, principalmente, a las redes sociales. Por eso, resulta lógico que la vuelta a la presencialidad plena en los establecimientos educativos traiga aparejado un mayor grado de conflictividad, que debe ser abordado con todas las herramientas dispuestas en el marco normativo”, explica Walter Martello, Defensor adjunto. Y remarca que “resulta fundamental un accionar articulado y mancomunado entre estudiantes, familias, docentes y autoridades. “Contamos con una herramienta clave: los acuerdos de convivencia, ámbitos de encuentro en cada una de las escuelas para canalizar propuestas, inquietudes y encontrar soluciones”.  

Bullying y cyberbullying

“Tuvimos una situación de bullying con un alumno de 13 años porque los chicos de otros cursos lo cargaban a diario por usar el pelo largo. Lo molestaban tanto que se lo terminó cortando. Se conversó con los alumnos que ejercían este tipo de violencia contra él, pero lamentablemente no hubo un cambio real. Se citó a las familias, pero no asistieron a la reunión. Por lo general, se trata de chicos con familia ausente”, le cuenta a Clarín Marina Bellio, preceptora de secundaria. En cuanto al plano de las redes sociales, un espacio en el que el público al que se puede llegar para humillar a un par es infinito, Zysman, que también autora del libro ‘Bullying, cómo prevenir e intervenir en situaciones de acoso escolar’, define al cyberbullying como el bullying en los espacios digitales (redes, juegos en red o páginas web) donde se busca descontextualizar frases, exponer imágenes modificadas o viralizar contenidos íntimos con el propósito de que se comenten de manera ofensiva. Y aclara: “Tanto bullying como ciberbullying son términos que se utilizan cuando los protagonistas son pares (niños, niñas o adolescentes) que en lugar de vincularse de igual a igual empiezan a someterse y otros aprueban este desequilibrio”. ¿Cómo prevenir estas situaciones? “Tenemos que trabajar en convivencia en el clima del aula, el rol del docente, la escucha de las familias, la generación de espacios en las escuelas para que se pueda hablar de lo emocional, de cómo uno se siente y de cómo ve al otro”, explica. “Las causas del bullying no están en la víctima sino que residen en otro lado que implica discriminación, celos envidia y odio. La confidencialidad es clave para abordar la problemática. Siempre estamos desalentando cualquier conducta vinculada al escrache o a la humillación pública porque si queremos combatir la humillación entre pares, no podemos hacer lo mismo”, reflexiona.   Fuente: Penélope Canonico Diario Clarín Foto Shutterstock.  
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